SERVICIO DE SALUD METROPOLITANO.                     
HOSPITAL  "DR. FÉLIX BULNES CERDA"  
HOSPITAL CLÍNICO SAN BORJA- ARRIARÁN 

UNIVERSIDAD DE CHILE 
FACULTAD DE ODONTOLOGÍA 
Departamento de Cirugía Bucal y Máxilofacial 
Santiago de Chile  1999

 
 
2.- LOS PADRES Y EL TRATAMIENTO DEL NIÑO O NIÑA.
 
El niño al nacer.

Es importante recalcar que el recién nacido, es un hijo o hija que depende completamente de sus padres, de sus cuidados, paciencia y amor.  

Es posible que para la mamá o para el papá sea difícil aceptar o entender lo que sucede ya que la mayor parte de las veces, no se lo esperaba.  

Es normal que esta reacción suceda. La adaptación, sin embargo, siempre llega y nos hace comprender que una fisura es algo externo que más que separar a los padres del hijo o hija, habitualmente produce el efecto inverso, esto es, acercar más y crea una madre y un padre dedicados al cuidado de su hijo o hija.  

A pesar de esto, a un papá o una mamá le puede resultar más difícil que a otros este período de adaptación. Por esta razón está prevista, si los padres lo solicitan, una entrevista con los profesionales de Salud Mental, que conversando, ayudarán a la adaptación en la nueva situación de la familia creada por la llegada del nuevo integrante.  

 
El niño amamantándose.  

Como hemos señalado, la alimentación es muy importante en los niños y más aún si presenta una fisura facial. La mamá debe considerar el amamantamiento como un acto de amor, de nutrición y de tratamiento para su hijo o hija. 

 
Niño amamantándose

 

El niño y sus operaciones.  

El ojetivo nuestro es que el niño o niña se realice el menor número posible de operaciones en el curso de su vida. Mientras menos sean, mejor para todos.  

Idealmente antes de los 6 meses debe ser reconstruido el velo del paladar. Con esto nos aseguramos de darle buenas condiciones para que aprenda a hablar bien.  

Si la fisura compromete al velo y al labio, la reconstrucción de ambos se realiza en el mismo acto operatorio. Si está afectado solamente el labio, su operación puede adelantarse al cuarto mes. 

Realizadas estas reconstrucciones, el cierre del paladar duro y de la encía (cierre maxilar) se ve favorecido y se repara al año y medio de vida. 

Todo lo aquí descrito es la situación ideal, que debe ser acompañada del tratamiento fonoaudiológico, kinesiológico y ortodóncico. 

Después de los 14 años es posible la complementación con cirugía ortognática (del esqueleto facial). 
  

El niño y sus dientes.
Aproximadamente a los 5 o 6 meses, al niño o niña comenzará a aparecer sus primeros dientes. Estos son los dientes de leche. Estos dientes son muy importantes para el niño o niña ya que además de servir para la alimentación son fundamentales para el crecimiento y desarrollo de sus huesos maxilares y de su cara en general. Es importante que asista a controles odontológico, ingiera el mínimo de golosinas, se cepille adecuadamente y utilice el flúor como se lo indique el Odontopediatra.  
 
El niño preescolar.  

El niño entre los tres a cuatro meses comienza a desarrollar sus habilidades y cualidades que le permiten crecer y comunicarse. Estas son la voz, el lenguaje y la motricidad (movimientos).  

Para lograr adecuadamente estas condiciones, será ayudado por especialistas en voz y lenguaje, el FONOAUDIÓLOGO y por un especialista en terapia física, el KINESIÓLOGO.  

Antes de operar el velo del paladar o inmediatamente después, los papás llevarán al niño a consultar al fonoaudiólogo. El fonoaudiólogo les explicará las características del tratamiento que se realizará, sus etapas y duración y los papás se comprometerán a trabajar con el hijo o hija.  

De este trabajo realizado entre papás, niño o niña y fonoaudiólogo sumado al resto de atenciones oportunas, resultará una voz adecuada y por lo tanto un crecimiento armónico del paciente.  

El kinesiólogo se encargará de preparar los tejidos del labio, fortaleciendo los músculos que serán operados y posterior a la cirugía, ayudando en la compresión de la cicatriz y reeducándolo en su postura y respiración.  

¿Qué debo hacer ahora?

Una vez que sean dados de alta, el niño o niña acompañado (a) por la mamá y el papá o la abuelita, deben acudir al Policlínico de niños fisurados del Servicio de Cirugía Infantil o a la Unidad de Cirugía Máxilofacial del Hospital. Allí conocerá al equipo que operará al pequeño o pequeña una vez que haya alcanzado el desarrollo y peso adecuado y se le explicará con mayor detalle el plan de tratamiento específico para su hijo o hija. 

 
 

 

Esperamos que este folleto sea de ayuda para comprender lo que está sucediendo y como seguiremos adelante. Si aún presenta dudas, acérquese a su Matrona o Enfermera y ellas gustosas le ayudarán a solucionar sus inquietudes.  
 

Consultas a:  
Dr. Juan Cortés Araya 
Facultad de Odontología  
Universidad  de  Chile

 
 
 
Autor: Juan CORTÉS ARAYA  

Publicado en CBM bajo autorización del autor.

Colaboración de : Luis CÓRDOVA, Rodrigo BRAVO, Pamela AGURTO  y Carlos FIGUEROA
Agradecimientos al Dr. Óscar BELCREDI ,Dra. Silvana PALACIOS
y Dra. Mª Ester HIDALGO. 
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